miércoles, 29 de octubre de 2008

Guayaquil Caliente 1/11/08

Debe haber sido hace catorce años, recuerdo a un Gustavo Navarro saliendo del set de Guayaquil Caliente, nervioso, inquieto, cuestionándose cómo hacer mejor su trabajo. Aquel día se ganó mi respeto. En ese tiempo el programa fue una ventana para bandas locales, aparecieron personajes como Calcetín y Perlita Perol, sketchs como farsantes en pañales (de ahí salió Francisco Pinoargoti), entre otros.
Sí TV hacía una apuesta muy interesante por la producción nacional, Dr. Expertus, Iguana Legal, Manzana 12 y Guayaquil Caliente, entre otros. Uno entraba al canal y veía a Carlos Icaza, Iti Vera y una serie de personajes de la Dirección y Producción absolutamente comprometidos con la idea de hacer buena televisión.
Guayaquil Caliente ahora es un programa desordenado, sin estructura, ruidoso hasta la molestia, con una cantidad de personajes que se acumulan y ensucian en vez de participar, entre ellos el Agente Secreto 36, básico y sobreactuado y la abuela, graciosa pero sin un lugar en el programa. ¿Y qué queda? Las 3 modelos, colombianas o no, que sin poder coordinar un paso de baile colindan con la ordinariez en sus aproximaciones sexuales hacia los invitados y encuestados. Vamos al punto, si esto pretende ser un programa erótico, es limitado (veamos Porcel), si quiere ser Guayaquil Caliente, Gustavo Navarro es lo único que queda, el resto da pena, porque hay recuerdos de otro Guayaquil Caliente. Ojalá mejore.

No hay comentarios: