jueves, 9 de octubre de 2008

La Conquista no ha terminado todavía 12/10/08


Lo primero que pensé hacer con esta columna, fue dejarla en blanco, como señal de luto por la muerte del dramaturgo José “Pipo” Martínez Queirolo, no solo por lo que él significó y significará para el desarrollo del teatro y la cultura del Ecuador, sino también porque él era un fuerte crítico de la televisión, y por eso me pareció pertinente dejar en silencio este espacio que habla de ella.
Luego recapacité, y creí que había que hacer todo lo contrario. Vamos a dejar aquí, en su honor, algo de su postura. Y veremos cómo después de 30 años, los problemas que una vez “Pipo” denunció, siguen replicándose.

José Martínez Queirolo tuvo un paso por la televisión, entre 1962 y 1964 trabajó para Canal 2 redactando comerciales y libretos para el noticiero. Con Antonio Santos, Alisva Rodríguez y Rosario Ochoa realizó las telenovelas “La mujer y el pecado”, “Más allá del rencor”, entre otras. En 1966 volvió a la televisión, con el programa “Nuestro Ecuador” que exhibía documentales de pueblos y costumbres.
Luego escribiría la obra de teatro “La conquista no ha terminado”, que se transformó en emblema de la crítica al sistema televisivo nacional. En esta pieza, que fue nuevamente montada hace un par de años por el grupo Tzanza Grande, dirigido por Marina Salvareza, se hace una sátira muy graciosa donde se ve la preferencia de la industria por lo extranjero y se muestra cómo se condiciona o se desmerece la identidad local, poniendo, por ejemplo, a una India con “ojos de elizabeth taylor”.
Más de 30 años después, la cosa no parece haber cambiado mucho con respecto a la televisión y su vinculación con la identidad o la representación de lo local. Y voy a recurrir a algunas ideas que se dieron en el Encuentro de Críticos de la Televisión Latinoamericana, organizado por Fundamedios y el DICYC (Departamento de Investigación y Cultura de la Universidad Casa Grande) en abril de este año, con la participación de Omar Rincón de Colombia, Fernando Vivas de Perú y César Ricaurte de Ecuador.
Tratando el tema de la valoración cultural de lo local en la pantalla, Omar Rincón, habló sobre la importancia de la ficción en la televisión colombiana. “hay más ficción que noticias, porque Colombia se cuenta a través de las novelas” se reconocen más en estas producciones que en las noticias. Por eso han creado un modelo propio de telenovela, un modelo donde a través de el humor como eje transversal, se muestra a la mujer como guerrera, fuerte, que hace su vida, y por otro lado, a los hombres como tontos, pusilánimes, por eso la telenovela colombiana es de las pocas que llevan nombre de hombre y no de mujer, como: Pedro el escamoso, Martín el inútil, Pobre Pablo, entre otras. En contraste con el desarrollo particular de este género para lograr un espacio donde la gente se vea, y más allá de ciertos ejercicios como “El Cholito”, César Ricaurte plateó que en el Ecuador el gran problema es que el país no se cuenta desde la televisión, argumentando que hay una gran diversidad, con su riqueza cultural, costumbres y significaciones que no está considerada. Cosa que, según Ricaurte, no sucede ni siquiera el canal público, donde, sin desmerecer la idea de entregar educación de manera ilustrativa, propone crear una conexión con la ciudadanía, que le den la cámara a la gente. Que aparezca en todas sus dimensiones.
Yo creo que “Pipo”, al igual que muchos de nosotros, coincidiría con esta ausencia, y se aterraría con la idea de que nuestra representación esté sujeta a los sillones de la farándula. En las pocas veces que pude estar con “Pipo” descubrí a un personaje sumamente cálido, sencillo, generoso y entregado por completo a las causas que defendía. Dejar esta sección en blanco habría sido un error, y el llenarla fue solo para decirle que la conquista recién comienza, y es en su nombre.


Para leer:
Teatro I y Teatro II, José Martínez Queirolo. Editado por Casa de la Cultura, Ecuatoriana Benjamín Carrión, Quito, 2007.

Un reconocimiento:
Al esfuerzo incondicional de Marina Salvareza por acercar a los jóvenes la obra de “Pipo” Martínez Queirolo.

Para informarse más:
“Telenovela: industria y prácticas sociales”. Nora Mazziotti
Grupo Editorial Norma.

Para recordar:
“La gente cuando ve televisión no ve contenidos, sino formatos y relatos, lo único que quiere es una historia bien contada”
Omar Rincón

Lo castigable:
Que nunca le pagaron a José Martínez Queirolo lo que le quedaron debiendo en televisión. (léase literal y metafóricamente)

La frase del día:
“Los cínicos no sirven para este oficio”
Ryszard Kapuscinski. Periodista.

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