viernes, 26 de septiembre de 2008

Balance de la propaganda 30/09/08

Sin importar el resultado del referéndum, hay que destacar que hubo un gran esfuerzo por parte de todos los canales y las cabezas más lúcidas de la televisión por generar espacios que permitieran informar sobre el proyecto de nueva constitución. Sin embargo, la marcada parcialidad de ciertos programas que condicionaban y conducían las respuestas de los panelistas, y la poca preparación de algunos conductores y expositores para ver contextos y proyectar las propuestas de la nueva constitución, hacían que fuera difícil evaluar el texto con un cierto grado de objetividad.
A esto se sumó la saturación de propaganda. Desordenada, desproporcionada, desviando en muchos casos la discusión de la carta magna a cualquier otro espacio de valoraciones personales y morales.
La buena o mala voluntad de los que crearon los mensajes, de las dos tendencias, generó más confusión que claridad.
Enrique Correa, en el programa Contacto Directo del 26 de septiembre, manifestó la preocupación de la OEA por la falta de una ley moderna que regule la comunicación política.
Si bien, es difícil pensar en algún tipo de control sobre los mensajes, no resulta mala idea volver a las franjas de horarios para la propaganda. Eso otorgaría equidad de espacios para las diferentes posturas, obligaría a pensar mejor los argumentos en función de tiempos limitados y evitaría una desagradable invasión sin control en medio de toda la programación.

¿Plagio? 26/09/08

En el programa En Corto, de Teleamazonas, el miércoles 24, mostraron graciosamente como el comercial oficialista de un viejito que decide ir a votar, era copia de un spot de una campaña española.
En efecto, lo es. Hay muchas tomas exactas al primer comercial de la campaña con que José Luis Rodríguez Zapatero fue electo Presidente del Gobierno de España. Un audiovisual dirigido por la catalana Isabel Coixet, ganadora de un Goya, bajo la idea de la agencia de publicidad Sra. Rushmore, una de las más creativas de España, y curiosamente, ganadora de un premio en Cannes con un comercial para el Atlético Madrid llamado “Carta Ecuatoriano” donde un migrante escribe a su familia poniendo todo aquello que quisiera ser para que estén orgullosos de él, mientras las imágenes muestran que tiene un trabajo mediocre, no tiene dinero, los españoles lo tratan fatal y todo le sale mal.
¿Qué pensar? O los que lo hicieron en Ecuador, tienen la aprobación de los autores intelectuales para copiarlo y exhibirlo. (¿era necesario usar una idea creada para otro mercado?¿aquí a nadie se le podía ocurrir algo?)
O esto es un plagio (utilizar el trabajo y creatividad de otros para beneficio propio sin reconocer ni pagar los derechos correspondientes) Si es así, atenta contra la ley de propiedad intelectual que, si no me equivoco, está presente en el nuevo proyecto de Constitución.

viernes, 19 de septiembre de 2008

campañas políticas 23/09/08

En el proyecto de nueva constitución, el Capítulo segundo sobre los derechos del buen vivir, en la Sección tercera de Comunicación e información, Art. 19, dice “Se prohibe la emisión de publicidad que induzca a la violencia, la discriminación, el racismo, la toxicomanía, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y toda aquella que atente contra los derechos”.
Me pregunto si esto también se aplicaría a la propaganda, a la emisión de mensajes en televisión con fines políticos, si es así, los que promueven la nueva constitución con mensajes que descalifican a la iglesia y a sectores políticos, los que utilizan términos sexistas, los que buscan generar estados de ánimo confrontacionales y discriminan a los que viven en uno u otro sector, ¿serían castigados? ¿Serían detenidos mientras están celebrando un posible triunfo? Eso sería divertido y justo.
Divertido por la paradoja que encierra, justo por la cuestionable mentalidad de conseguir objetivos cortoplazistas, como un voto, con mensajes de comunicación social, sin hacerse cargo de las consecuencias que estos generan en las personas.
La publicidad pretende lograr un vínculo con una marca y a diferencia de esto, la comunicación social trabaja sobre crear, reforzar o cambiar comportamientos modificando mapas mentales. Es decir, cambios en el ser humano que duran más allá de la elección.
¿Quién se hace cargo del resentimiento, la frustración o cualquier otra emoción que queda después de votar?

¿podemos reclamarle a la televisión? 21/09/08


1. ¿Por qué nos quejamos de la televisión?
Creo que al permitirle entrar a nuestra casa, a nuestra intimidad, como televidentes, nos sentimos con ciertos derechos sobre ella. Es un fenómeno de pertenencia que no sucede en otros ámbitos, nadie le pide al Ketchup que cambie de sabor.
Muchas de las quejas y reclamos apuntan al rol de la televisión, sin embargo, no hay una promesa explícita de los canales de televisión que los comprometa con la moral, con la educación, o con hacernos mejores seres humanos, solo hay una oferta de entretenimiento e información. Y un reclamo tiene validez cuando no se cumple una promesa.
Partiendo de esta premisa, solo podríamos opinar como audiencia que somos, y con eso viene una primera posible lectura: esto es un negocio. Un negocio que informa y entretiene, siempre y cuando informar y entretener sea un buen negocio.
En ese contexto lo que prima es el rating, si hay rating está bien, si está bien se mantiene y se replica la fórmula bajo la justificación: es lo que la gente quiere.
No es tan así, el rating es un indicativo de lo que la gente ve, y no necesariamente de lo que la gente quiere ver.
Bajo esta mirada, somos puntos de sintonía parlanchines y nuestra opinión está condicionada y evaluada de acuerdo a posibilidades de audiencia y venta de espacios publicitarios para estas audiencias.

2.¿Qué se quiere decir con mejorar la creatividad de la televisión?
Hay dos tipos de creatividad, uno es cuando se solucionan los problemas de una manera nueva, tiene que ver con poner a los conductores a decir lo mismo que decían antes, pero con un disfraz, con cambiar escenografías, agregar segmentos o concursos nuevos a un programa.
El otro tipo de creatividad es cuando en lugar de solucionar el problema de una nueva manera, cambia la mirada sobre el problema. La que se hace nuevas preguntas sobre cómo entretener, sobre cómo informar, la que considera al televidente como ser humano en su contexto y busca maneras de trabajar sobre la relación con él. Aquí creo que hay un gran trabajo por hacer, pero pasaría necesariamente por redefinir el rol o promesa de la televisión.



3. ¿Por qué pedimos contenidos?
La televisión es el medio de comunicación más potente que tenemos en Ecuador. Según el INEC el 87.1% de los hogares tienen un televisor.
A través de su programación otorga referentes, construye un relato sobre la sociedad, determina agendas de discusión. Es decir, va configurando nuestra realidad. Podríamos aventurarnos a pensar que somos lo que vemos, o creer que vemos lo que somos.
Mañana en el almuerzo, Ud. podrá estar hablando del impacto de la crisis económica en Estados Unidos, del festival de teatro que acaba de terminar en Sarao o de los rasguños que se dan las tecnocumbieras en el programa de la tarde, depende de la información que tenga, depende de lo que vea, depende de lo que le exhiban.
Y no se trata de ser “amargado”, uno ve televisión para distraerse, pero necesitamos un poco más que los circos romanos de la farándula. Y se puede. Ahí está como ejemplo el trabajo de Teleamazonas, con Art Attack, Mitos y Verdades, Día a Día, 30 Minutos Plus y Ecos. También hay aciertos en la programación de ECTV, especialmente la infantil.
Lo que vemos ayuda a configurar el mundo del que hablamos, a configurar nuestras posibilidades.

4. ¿Podemos pedir los cambios que queremos?
Me sorprendió el cambio de imagen de GamaTV, limpio, contemporáneo, muy atractivo. Todo cambio genera expectativas, las mismas que se diluyeron cuando comunicaron que su cambio pasa por incorporar nuevos programas de farándula.
La TV no tiene que mejorar, si no quiere. Pero puede hacerlo, si quiere.
La pregunta es qué queremos que cambie, y cómo pedimos esos cambios.


Lo más destacable:
La programación de fin de semana de Teleamazonas

Lo que falta:
Un programa de farándula sobre los programas de farándula

Para informarse más:
“Narrativas mediáticas. O cómo se cuenta la sociedad del entretenimiento”.
Omar Rincón. Editorial Gedisa.

Lo castigable:
La falta de consciencia y creatividad, poniendo concursos eróticos y nalgas al aire en horario para niños.

Para recordar:
“Cuando vemos un solo tipo de televisión, corremos el riesgo de creer que la televisión es así”
Dominique Wolton

La frase del día:
“Si sale en televisión, debe ser verdad”
Garfield

La Televisión 19/09/08

Al ver la versión actual del programa La Televisión de Ecuavisa, se extraña la fuerza y el carácter de la época en que era dirigido y conducido por Freddy Ehlers. Falta más peso específico, provocación, sorpresa y la soltura que en un momento aportó Marissa Sánchez. Eso se evidenció en el último programa, donde se vio un simplón análisis de las posibilidades de la selección para clasificar al mundial, un medianamente interesante trabajo sobre la ciudad perdida del cerro Jaboncillo en Manabí y cerró con un correcto y equilibrado reportaje sobre la primera relación sexual de los jóvenes.
Ahora, este programa debe ser de los pocos esfuerzos de la televisión ecuatoriana por dar contenidos con investigación, producción y un lenguaje y tono apropiado para todo tipo de televidente.
En Quito es transmitido a las 20H30, pero en Guayaquil se exhibe a las 23h30, un domingo.
Si observamos la franja Prime Time de Ecuavisa para toda la semana, se destina casi un 50% de la programación a telenovelas, cerca de un 25% a noticias y el resto es humor o películas.
¿No resulta entonces, un poco paradójico, realizar un programa de contenidos para todos y ponerlo en un horario para nadie?
Eso me recuerda al grupo humorístico argentino Les Luthiers y su sátira:
“vea en Televicio ‘Cultura para Todos’ en su horario habitual de las 3 de la mañana”.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Sánduche de chancho, sin chancho. 16/09/08

Hay reality de dibujos animados, como los de MTV, “La casa de los dibujos” con personajes ficticios y “Nada Que Ver”, donde han graficado y reunido a célebres personajes de la farándula Latina.
Hay reality de baile, de cocina, de inventores, de sexo.
Hay reality de famosos y sus familias, como la fofa y aletargada vida de los Osbourne (pequeño favor al Ozzy de culto y Black Sabbath).
Pero ahora aparece lo insólito, un reality de la vida de un famoso, sin el famoso. Es decir, un sánduche de chancho, pero sin chancho.
Living, Lohan!, que se transmite por E! Entertainment Television. La vida de la familia de la polémica y conocida actriz juvenil norteamericana Lindsay Lohan… pero sin Lindsay Lohan. Es decir, la vida de la madre y los hermanos.
¿Y de qué se trata?, de Dina, una madre, que, hará lo que sea para lanzar a la fama a la menor de sus hijas, Ali de 14 años. Atentos los padres que quieran explotar a sus hijos.
En fin, no sé si es más tonto ver un capítulo de ese programa, o escribir una columna sobre el mismo. Creo que lo Segundo es peor. Pido disculpas por eso. Pero hay que hablar sobre esto, socializarlo, antes de que terminemos viendo en Prime Time la compleja vida del cachorro de John Travolta y su depresión por no conseguir novias.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Deporte Nacional en TV 12/09/08

Hay de todo, los amargados que se dedican a disparar juicios de valor descalificadores a lo que se mueva, los “sabelotodo” que viven de la estadística y el pasado, los apasionados que hablan más rápido que lo que piensan, por ahí uno que habla mucho y dice poco desordenando metáforas al viento sin puntuación como el alma de la estrella de la mañana que llora solitaria en la abarrotada galería del desconsuelo.
Podemos estar hablando de fútbol, pero también, estar haciendo referencia a programas de farándula, a espacios de opinión, a programas de la mañana, a la propaganda del Sí y del No.
La televisión no es pasiva, hay que hacerse cargo de lo que se emite y sus consecuencias, siendo líderes de opinión, manejando agendas de discusión, no se puede usar la pantalla para descalificar a tajo y destajo, para generar estados de ánimo del resentimiento que inevitablemente caen en la confrontación.
Esto no es hacer periodismo responsable, ni menos hacer país.
En la transmisión del partido Ecuador-Bolivia por la Cadena Ecuatoriana de Canales de Televisión, dio gusto escuchar los comentarios de Andrés Gushmer, mesurado, con aportes que complementaban lo que se veía en pantalla, sin faltar jamás el respeto o buscar protagonismo. Informó, orientó y aportó.
Cuando el deporte nacional pareciera ser la descalificación, uno desearía que hubiera más “Gushmers” en otro tipo de programas.

sábado, 6 de septiembre de 2008

La mañana de Palomeke. 9/09/08

Con cierta expectativa se estrenó hace una semana el programa “La mañana junto a ti” de Teleamazonas.
El programa en sí tiene sus altas y bajas, y un bajito.
En ciertos momentos hay confusión, no se ven roles definidos en los personajes que conducen.
Se entiende que el programa recién empieza y hay que darle su tiempo.
Ahora, si bien no es fácil encontrar nuevas fórmulas en los matinales, tampoco se ve un gran intento por buscarlas. Hay una apuesta interesante al traer de vuelta a la televisión a Frank Palomeque. La experiencia muestra que muchas veces este tipo de programas se sostienen por conductores que pueden pasar con flexibilidad de la nota emocional al humor sin perder crediblidad. Y Paloqueme tiene soltura, se mueve, improvisa, aunque se ve cierta dificultad para compartir protagonismo.
Como bloque de programación, la mañana de Teleamazonas se vuelve monótona. Se percibe una duplicación de estilos, conducción y formato, entre “De nueve a Diez” (que algunos días podría llamarse “De nueve a diezzzzzz”), lo nuevo de “la mañana junto a ti” y “La Plena”.
Si no hay mayores pretensiones que hacer pasar la mañana, es honesto.
Especialmente en momentos de incertidumbre, de inestabilidad, el televidente tiene derecho a escaparse un momento, despejarse, reanimarse un poco y ver luego qué pasa en el día.
Teleamazonas. Lunes a Viernes 9h00 a 12h30

Aprendamos, la otra cara del espejo. 5/09/08

Se emitió el primer programa del nuevo curso de Aprendamos “Familias con hijos adolescentes”.
La novedad es el uso del formato docu-reality en un contexto educativo. Así, como suena. Seremos testigos, como en el Gran Hermano y todos sus hermanos chicos, de la intimidad de otros. Sus peleas, frustraciones y sueños.
Sólo que esta vez, en lugar de buscar ganadores y eliminados, se pretende tender puentes de comunicación entre padres e hijos.
Durante 6 meses se registró la vida de 11 familias guayaquileñas y sus hijos adolescentes. Esto guiará el recorrido por los tres módulos del programa.
Ahora, vamos precisando: La selección de los perfiles de los jóvenes y las familias es muy certera: una chica que conduce un programa de radio desde un cyber, una pareja adolescente que tendrá un hijo no planificado, músicos, patinadores, familias completas, divorciadas, una donde la madre migró, entre otros. A esto se suma una edición y postproducción impecable, dinámica, con un lenguaje narrativo didáctico y simple que fluye muy bien. Buen trabajo.
Desde The Truman Show (Peter Weir, 1998), la creación de Big Brother (Holanda, 1999) y la participación del primer Presidente en una casa estudio (Uribe, Colombia, 2003) Los reality han sido el espejo de la sociedad, mostrando su cara más burda y simplona. Con este Aprendamos, esperamos que se muestre la otra cara del espejo.

El viejo Buk y MTV. 02/09/08

Eran épocas en que uno leía a Bukowski, a Rimbaud, a Parra, y se sumergía en la decadencia urbana. Cuántos de los amigos se creían Henry Chinaski, y actuaban, y aparecían como el “Viejo Buk”, apostando todo por la condición humana más básica. Otros eran Zelig (el personaje de Woody Allen), se transformaban de acuerdo a la ocasión, asumían roles, discutían, mutaban. Pero había una visión del mundo por la cuál en algún momento uno habría estado dispuesto a pelear y arriesgar la integridad física.
¿Qué pasa hoy?
La generación MTV. Un seudo postmodernismo lleno de estímulos y narraciones que colindan con el surrealimo. Pero bien. Los significados están en las personas. Hay que interpretar, pensar, decidir.
Un canal que nació en 1981 dedicado a la música, el vehículo de Billie Jean de Michael Jackson, de Take on me de A’HA, de Peter Gabriel, etc.
Luego aparecieron “Beavis & Butt-Head”, de ahí “South Park”, propuestas innovadoras, transgresoras, pero de pronto caímos en “Next”, “La casa de los dibujos”, “Mr. Hell”, “Stripperella” y como telón de fondo “Nada que ver”
Qué se puede decir, vampiros de neuronas. La generación que se desecha, que teme perder.
Tal vez ya estoy muy viejo para esto, o tal vez, como dijo Mr. Hell, en el capítulo del jueves, “la necesidad de hablar reemplazó a la necesidad de pensar”.
Next, que pase el siguiente.

Televisión pública sin público. 31/08/08


Con el slogan "A partir de ahora la televisión ya es de todos" inició a las transmisiones el primer canal de televisión estatal, ECTV en la frecuencia 48 UHF.
Han pasado 5 meses y parece que la televisión pública tiene problemas con el público, lo que nos lleva al verdadero problema, la televisión.
¿Quién ve ECTV? ¿Quién sabe en qué canal encontrarlo? ¿Quién sabe qué dan y a qué hora? Lamentablemente Ecuador TV todavía no es una opción.

¿Qué esperar de la televisión pública?
Lo primero y básico, es que la televisión comercial le habla a consumidores y la televisión pública se dirige a los ciudadanos. Esta distinción nos marca el ámbito sobre el cuál se definen los objetivos, los criterios de programación y la línea editorial de uno u otro canal.
Pensar en ciudadanos implica trabajar sobre valores, educación, convivencia, información, identidad, mejorar la vida de las personas. Pero no podemos olvidar que estamos hablando de televisión, y al final (o al principio) todo se reduce a un control remoto y un dedo que apreta un número.
Entonces, es ingenuo pensar que desparramando unos documentales sobre zebras, Plaza Sésamo en inglés y una que otra producción local lograremos un cambio en la ciudadanía. No pasa así.
Hay que aparecer. Y para aparecer hay que ser una opción viable, que se inserte en el escenario de las propuestas televisivas, debe ser tanto o más atractiva que la televisión comercial para ser escogida. De lo contrario se transformará en un Discovery Channel local, un canal elitista, sin mayor repercusión.

Jesús Martín Barbero, Germán Rey y Omar Rincón, destacados críticos, escribieron una declaración de principios para la televisión pública, resalto algunos puntos:
-La television pública debe formar a los televidentes en los ámbitos de la lectura crítica de las imágenes y del control ciudadano sobre los mensajes audiovisuales que se exhiben en toda la televisión.
-La televisión pública debe ampliar las posibilidades simbólicas de representación, reconocimiento y visibilidad para la construcción de ciudadanía, sociedad civil y democracia.
-La televisión pública debe recuperar lo gozoso, divertido, significativo, seductor y afectivo que promueve la televisión, la cultura y la educación.


¿Necesitamos televisión pública en Ecuador?
Tunga tutunga, Marián se opera otra vez, a la bailarina se le ven los calzones, no soy tu madre, soy tu hermano y tu hermano es tu hijo… tunga tutunga, ¡que pase la amante!, le falta sangre, el que grita más fuerte tiene la razón…
Sí. definitivamente se necesita más cabezas, que además de pensar en vender jabones, asuman la responsabilidad y la posibilidad que ofrece la pantalla de televisión para mejorar la vida de las personas.
Es la búsqueda de una nueva manera de generar sentido reflejando la cultura que la produce. Un espacio para construir identidad nacional a partir de los relatos locales, no de los estereotipos.
Las expectativas son de una pantalla que llene ciertos vacíos, que presente una oferta diferente, pero condicionada por lo que uno busca cuando ve televisión: pasarlo bien.
El Presidente Correa dijo que la televisión pública será un canal educativo destinado a la familia ecuatoriana, “rescatando nuestros valores, nuestros artistas, nuestra gastronomía, nuestros lugares turísticos e informando verazmente”. La intención es buena, pero para lograr eso se necesita mucho más que pegotear programas infantiles y documentales, condimentados con una rudimentaria producción nacional.


¿Qué viene a continuación?
Se necesita una propuesta global, atractiva, con objetivos claros y estrategias para conseguirlos, con un discurso que articule esta propuesta, con la parrrilla de programación y la imagen.
Hay que comunicarse con las audiencias, tener una personalidad, algo que decir. Algo que mostrar.
Hay que aparece como opción. Aparecer como un canal diferente, como un medio para crear cultura sin ser aburrida. Hay que pensar y financiar lo pensado para producir.
No es fácil y no es barato.
Pero ese es el camino para que este espacio de nadie se convierta en la televisión de todos.

Lo más destacable:
La programación infantil.

Lo incomible:
Ver las noticias de deportes locutadas por un mozalbete de Cadena Sur

Para informarse más:
CRE BLOG
Post de Jorge Piedra Cardoso
“¿Es necesaria la Televisión Pública en Ecuador?”

Para informarse menos:
www.ecuadortv.ec
No hay nada de información. Nada

Para recordar:
Un canal público es del estado, no del gobierno.
No es un espacio para difundir ideología.

Para informarse sobre la programación:
Si averiguan dónde, me escriben, yo no encontré.

Mala educación. 28/08/08

El domingo, Canal UNO, RTU, Cablevisión y ECTV se unieron para exhibir el programa “El Presidente y la Prensa” con el tema: la educación en la nueva constitución.
Qué se vio: una Carola Artieda incisiva, preocupada por el financiamiento de la educación gratuita universitaria. César Monge, desviando la discusión hacia el sector productivo. Luis Valarezo, confuso, inseguro, con frases como “me llama bastante mucho la atención…” Alex Mora, no pudo guiar el debate hacia el tema. Finalmente fue un espacio de ideas sueltas y propaganda, donde lo único interesante fueron los 60 segundos en que se habló de analfabetismo.
Entonces viene la pregunta: ¿Qué es la educación para los medios de comunicación?
En otros países es el principal instrumento para el desarrollo, para prevenir el crimen y drogadicción, para minimizar la brecha entre riqueza y pobreza. Para los panelistas se redujo a números y oportunidad laboral.
No hay relación directa entre gasto público y resultados en educación. Faltó una visión del educar como transformación, como posibilidad de cambio sustentable, por ejemplo, revisar la formación holística que propone el proyecto de nueva constitución.
Como televidente, fue una falta de respeto, marcada por la ausencia de expertos en el tema y la improvisación. Mientras no se discutan los problemas de fondo y se los revise con altura, con ideas concretas y debatibles, estos programas seguirán siendo una pantalla para la mala educación.

Bailando que da sueño. 26/08/08

Mientras en la programación del cable vemos una búsqueda constante de nuevas estéticas, formatos y discursos narrativos, en la televisión nacional pareciera que nos empantanamos en fórmulas conocidas y repetitivas.
Si algo tiene rating le dan hasta que se acabe el plato.
Ahí aparecen Los “Bailando”. Bailando por el sueño, por la boda, bailando con famosos y sin famosos, y siempre lo mismo de lo mismo: cuida las puntas, la sonrisa, los flip flip, flop flop, cuida las líneas mushasho.
Los jurados repiten el mismo discurso cada semana, los participantes van de una temporada a otra, los chistes de los conductores son los mismos. Los vestidos de la conductora definitivamente no van a mejorar, aunque haya 8 temporadas más. Los famosos son cada vez menos famosos, (hay que sobreimprimir un texto para distinguir el famoso del soñador). Da la impresión que la producción va perdiendo el control sobre los participantes, los que no asisten al programa, los que se van a España, o los que aleccionan al jurado sobre qué tipo de baile harán, para que ellos, los expertos, “entiendan”.
Es noble que este programa promueva una ayuda social, pero eso no puede sostenerlo.
Hay una idea de escenografía y producción interesante. Está siempre la sobriedad y profesionalismo que distinguen a Roberto Rodríguez, pero el formato se gastó. Hay que cambiar. Este bailando ya da sueño.

Publicidad y falso placer en tv. 22/08/08

Las menciones publicitarias parecieran ser una penitencia, animadores obligados a interrumpir el programa para cerrar los ojos y simular un placer extasiante al meterse una cucharada de cualquier cosa que auspicia el segmento del momento. Nadie se lo cree. Como espectadores los perdonamos si nos gusta el programa, pero de ahí a creerles…
En este contexto, hay que destacar la creatividad de “Buenos Muchachos”. El domingo pasado, Pinoargotti, en lugar de hablar sobre cómo le había cambiado la vida por usar un talco de pies, le vació dos envases en los zapatos al muñeco que representa a la marca, luego, mientras se refería a las bondades de un inhalador, le introdujo dos frasquitos en la nariz a Carlos Alberto Vicente (sí, caben). Son solo dos ejemplos que hablan de búsqueda, de creatividad. Y lejos de verse como algo grotesco, disparatado o forzado, resultó ser un ejercicio de respeto al auspiciante y a nosotros los espectadores, porque fue creíble la manera en que se refieron al producto y no entorpecieron el ritmo de la transmisión, porque atrás hubo una idea coherente con el concepto del programa. Eso sí, en una producción como ésta, que maneja un buen guión, con interesantes movimientos de cámara y edición, y buena inclusión de menciones publicitarias, hay que cuidar faltas de ortografía en las sobreimposiciones. Ojo, ¡A ti te digo! Eso no es perdonable.