Acabamos de pasar otra fecha de las eliminatorias, y no dejan de sorpenderme las entrevistas previas. Siempre las mismas reflexiones de los jugadores:
“Cada partido es un mundo a parte.” “Son 11 contra 11.” “El que haga mejor las cosas ganará.” “Esperamos que las cosas se nos den.” etcétera. Y no importa si son futbolistas de Argentina, Ecuador o Bolivia o si el entrevistador proviene de Fox Sports o de la TV local, siempre es lo mismo. Ante tal nivel de ausencia de algo nuevo, profundo o interesante, ¿no será mejor que le pregunten sobre su comida favorita?. ¿Hablarán así en todo?: “bueno, tratamos de comer lo mejor, y confiamos en nuestras posibilidades de que nos den una fritada.”
Qué lindo sería que un día uno dijera: “bueno, analizamos al rival y descubrimos cómo destrozarlos, da risa ver cómo se mueve su mediocampo y les vamos a dar una paliza”, o “no se me olvida ese defensa que me casi me quebró en el partido de ida, que se cuide que lo tengo entre ceja y ceja” o por último “está difícil compañero, tenemos suerte si no nos golean, si sacamos un empate me empeloto en la misma cancha.”
Falta esa capacidad de comprometerse, ¿por qué no hablan como la gente que los va a a ver al estadio? esto es fútbol y no una fiesta de diplomáticos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario