Crítica para domingo 5 de abril/09. Enrique Rojas. rojas.tv@gmail.com
Mad Men: lo que darrin stephens no mostraba.
Madison Avenue, en las oficinas de Sterling Cooper Advertising, un grupo de creativos trabaja en un aviso para Mohawk Airlines.
- “Podríamos vestir a la azafata como Pocahontas”
- “¿Y cómo se sentiría su esposa con eso?”. Acota la única mujer del equipo.
- “Viajar por aire es demasiado caro para desperdiciarlo en tu esposa, responde rápido alguien”. (Risas)
- “Quieres subirte al avión para ver la insinuación del muslo de una mujer, porque su falda es un poco corta. Súbanle la falda.” Concluye Don Draper, el Director Creativo.
Estamos en los años 60 y sin escrúpulos. Todavía se viven las secuelas de la segunda guerra, las empresas quieren posicionar sus marcas y la publicidad, le empieza a dar forma al sueño americano a través del consumo y el placer.
Esto es Mad Men, la nueva serie de culto en los Estados Unidos, una producción diferente, sin efectos especiales pretenciosos, sobria y elegante, soportada por excelentes diálogos y una clara demarcación de perfiles que le permite manejar atractivos conflictos en distintos niveles. ¿de qué se trata?
De las historias profesionales y personales de los empleados de una importante agencia publicitaria en medio del Nueva York de los 60.
Creada por Matthew Weiner, escritor y productor de Los Sopranos, y protagonizada por un grupo interesante de actores: Jon Hamm (Don Draper, Director Creativo estrella), Vincent Kartheiser (Pete Campbell, ambicioso ejecutivo de cuentas que hará lo que sea por escalar posiciones), January Jones (Betty Draper, la linda y perfecta esposa de Don Draper) y una serie de personajes bien perfilados que van desde los antagónicos socios dueños de la agencia hasta las secretarias, testigos y solapadoras de las aventuras y deslices de sus jefes, y las mujeres y familias de los empleados y clientes.
¿Por qué ver esta serie?
Primero, por la impecable reconstrucción de la época. Las escenografías, peinados y vestidos, son parte del extremo cuidado en los detalles, que sumado a una dirección de arte y fotografía, digna del mejor comercial, nos permite redescubrir una época que se estaba estereotipando con las imágenes del rock and roll, las chaquetas de cuero y las cafeterías de adolescentes. Estéticamente es una obra de arte y eso ya es suficiente motivo para verla. A esto se suma una reproducción sin prejuicios de una sociedad marcada por el doble standard, donde el sueño americano representado por la esposa perfecta y servicial, los hijos educados y peinaditos y los hombres perfectamente afeitados, se contrasta con un machismo sin asco, discriminación, infidelidades, excesos, traiciones, mambiciones desmedidas y mucho tabaco y alcohol.
Para los que conocen de publicidad y el funcionamiento de las agencias, es una delicia por la recreación de los viejos tiempos, los de David Ogilvy y Bill Bernbach, con avisos de textos simples y directos, es muy gracioso ver las escenas de presentación de campaña, los conflictos con los clientes, las rivalidades y roces entre los equipos creativos y de cuentas, el nacimiento de las duplas, entre otras, de alguna manera intenta revivir el lado bueno y el lado oscuro de una de las épocas más poderosas de la publicidad.
Para los que su más próximo acercamiento a la labor de un publicista fueron los capítiulos de la Hechizada y los inocentes avisos de Darrin Stephens, se toparán con un mundo fascinante y truculento, bien elaborado, donde serán testigos de la recreación de procesos creativos, del manejo de cuentas reales como Lucky Strike, Pepsi y la campaña para la candidatura a la presidencia de Nixon y de torcidas relaciones y decisiones que traerán consecuencias y momentos inesperados.
En síntesis es una serie distinta, tal vez un poco lenta para los que están acostumbrados a la pirotecnia televisiva, pero vale la pena darle una oportunidad. Actualmente está en su segunda temporada y pueden verla por HBO Este, hoy a las 21h00, o a las 23h00 por HBO Oeste. Se repite los martes y sábados.
Para los viejos cracks:
Pongan atención en los elementos “antiguos”: las máquinas de escribir, las fotocopiadoras del porte de un auto, los teléfonos con disco, etc.
Para información sobre la serie y sus capítulos:
www.amctv.com/originals/madmen/
Para ver más publicidad clásica, y nueva:
http://adsoftheworld.com/, www.latinspots.com, www.adlatina.com
Para los que quieren ver películas sobre publicidad:
“Lo que ellas quieren” (2001), con Mel Gibson. “Crazy People” (1990) con Dudley Moore.
Para los que quieren leer más historias sobre publicidad:
“13,99 Euros”. De Frederic Beigbdeder, Editorial Anagrama, Barcelona. unas sobredimensionadas pero graciosas historias de un creativo publicitario.
La frase del día:
“No le digan a mi mamá que soy publicista, ella piensa que soy pianista en un burdel” Jaques Séguéla (publicista francés)
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